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Cómo compatibilizar los valores norteamericanos con una moral más alta.

En los Estados Unidos, según Hollywood, uno de los mayores insultos que uno puede recibir es el de  perdedor. Ahora bien, esto tiene sentido si todos persiguen el mismo fin. Un negocio es un intercambio entre dos entidades en donde cada uno obtiene lo que desea o necesita. A veces se habla de un "mal negocio", pero eso es relativo. Depende de los valores de ese momento, los valores de mercado, pero lo que quiero decir es que en un negocio entre dos partes cada quien recibe lo que anda buscando. Ahora bien Lo peor es ser un perdedor, piensan los norteamericanos, pero ocurre que no todos pueden ganar; en cualquier deporte uno de los dos tiene que perder a menos que sea un empate pero en un campeonato hay un solo campeón y todos los demás pierden. Y no hablemos de los casos de la lotería donde hay un ganador por cada cientos de miles de perdedores. Entonces ¿dónde está el truco? El truco está en no ambicionar todos lo mismo como en los negocios: el que vende quiere dinero y el que compra quiere el producto y cada uno se lleva lo que andaba buscando. Entonces si yo busco algo distinto a lo que buscan otros, ellos pueden ganar y yo también puedo ganar. Y siempre me queda el consuelo o el recurso de que "a veces se gana y aveces se aprende".


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