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En las buenas y en las malas

Considero un verdadero/a amigo/a al que no desaparece cuando echa buena. El viajar, como el poseer dinero, amplía las expectativas de la gente, como dijo Will Smith: "el dinero no hace corrupta a la gente, sólo la potencia". Si me preguntan qué haría con diez mil dólares daré una respuesta, y si me preguntan qué haría con dos o tres mil millones de dólares, probablemente, otra, que exprese lo que realmente deseo pues parto de la base de no poseer ninguna limitación. Hacer un viaje también abre nuestros horizontes y si nos conformábamos con menos, luego de viajar ya somos más exigentes porque vemos la posibilidad cierta de hacer lo que realmente nos gusta o deseamos. Así, una persona sin expectativas es una persona generosa por obligación. Pasar necesidades desnuda nuestra vileza, pero la buena posición económica desnuda nuestro egoísmo, nuestra falta de generosidad. Estoy con aquél porque es el único que me da bola, pero si gano popularidad me acerco a ese con quien realmente yo deseo estar. Por esto al casarnos se nos hace prometer no romper la unión a pesar de la enfermedad  o la pobreza (del otro) o la salud o la riqueza (nuestra). Es importante esta promesa.

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Mi amigo perro timador

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