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Si me preguntan cómo elijo a las personas

     Creo que las personas y también el resto de los seres vivos van rodeados de una zona de seguridad o zona de integridad. Los egoístas tienen esta zona expandida y la gente normal no, aunque la mayoría no permite la menor intrusión en su zona. Pero en ocasiones esta integridad es penetrada obviamente con consentimiento ya que me refiero a la voluntad, lo que no se tuerce por la fuerza. Este consentimiento puede ser por dinero -los serviles- o por amor. Cuanto más se admite vulnerar su zona tanto más generoso es el sujeto, ya que se deja quitar pedacitos de lo que le pertenece. Y cuanto más amplio es ese amor, más abarcativo, hacia más seres y más variados incluso seres dañinos tanto más SANTA es esa persona.
     Los egoístas, como se dijo, expanden esa "zona de exclusión" hasta distancias bastante mayores al famoso metro a la redonda que es la zona que según los sicólogos necesitamos para sentirnos seguros; los sicólogos son por cierto esos señores que ponen nuestra "integridad emocional" ante todo, porque ellos pueden permitirse incitarnos a ser egoístas con nuestros seres adyacentes, queridos o no, porque su moral o su reputación no se ven afectados. Esas personas -los egoístas- son con los que no quiero tener nada. Estos pensamientos comenzaron a partir de preguntarme: "¿Qué es lo que considero más importante de las personas, lo que decide si quiero y acepto relacionarme con cada una?" y la respuesta es la generosidad.

     Pero ¿cómo determinar el grado de generosidad de las personas?A priori se me ocurre hacer una lista de actitudes y catalogarlas en egoístas y generosas. Un primer intento: 


...hay egoísmo en una persona que interpreta lo que quiere, adapta lo que oye a lo que ya tenía en su mente.
...hay egoísmo en esos que caminan con la frente alta -demasiado alta- y en una línea recta sin importar si alguien viene de frente, como diciendo "salgan del paso que aquí vengo yo"
...hay egoísmo en no escuchar


...hay generosidad en sonreír
...hay generosidad en los buenos modales
...hay generosidad en ceder el paso
...hay generosidad, desde luego, donde muchos creen que solamente allí se manifiesta: en lo relativo al dinero
...hay generosidad en guardar silencio, en mostrar respeto
...hay generosidad en esquivar a quien viene en sentido contrario, en distintas proporciones (lo ideal es que cada uno ceda un poco)
...hay generosidad en dar el primer paso, en arriesgarse al ridículo, al escarnio, al rechazo
...hay generosidad en comprometer nuestra integridad física
...hay generosidad en pasar tiempo con alguien
...hay generosidad en enseñar
...hay generosidad en dar explicaciones cuando nos son requeridas
...hay generosidad en la buena fe, y en dar por sentada la de los demás
...hay generosidad en no mentir
...hay generosidad en la credulidad
...hay generosidad en poseer y ejercitar una de las características fundamentales que nos hacen distintos de los animales: la empatía, ya que es fundamental para otra de las características del ser moral: la piedad.

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